miércoles, 13 de febrero de 2013

Nuestro #JARDINboadilla


Hoy os vamos a hablar de una de nuestras últimas obras #JARDINboadilla. Pertenece a una vivienda unifamiliar. Sus dueños, una pareja con dos niños, nos llamaron para contarnos su problema: ¡apenas usamos el jardín! Una lástima, el espacio verde se había convertido en el fondo de saco de un hogar que le daba la espalda. El exceso de mantenimiento había cansado a la familia, abandonándolo por completo. Nos contaron cómo se sentirían más cómodos con su espacio exterior. Les hicimos una propuesta que encajaba a la perfección con sus deseos y luego se la construimos. ¡Ahora están encantados y lo usan muchísimo!

así lo hemos dejado #JARDINboadilla

así estaba #JARDINboadilla
La familia deseaba prescindir del césped, se habían dado cuenta de que no le iban a dedicar el tiempo que necesitaba. Lo que más les apetecía era crear un espacio donde poder hacer vida, salir por las tardes a tomar el sol, hacer una barbacoa, cenar, en definitiva disfrutarlo al máximo sin que les robara mucho tiempo en cuidados. Apostamos por una plataforma horizontal continua con un acabado de mantenimiento nulo, una tarima exterior sintética a base de materiales reciclados. Elegimos el color gris para que contrastara con todo lo existente y también para diferenciarnos del color “madera”, algo que nos gusta utilizar sólo cuando verdaderamente empleamos madera natural. 


tarima exterior sintética


disposición diagonal de tarima

Optamos por una disposición del material que no fuera ortogonal. Con el ángulo elegido fuimos recortando una serie de alcorques perimetrales, respetando la vegetación existente. Introdujimos movimiento en la zona donde había mejor soleamiento, con una jardinera a modo de banco continuo, con ese gesto también resolvimos el encuentro con el vecino.



ejecución jardineras en plena obra
jardineras y bancos continuos
En nuestro estudio de especies vegetales propusimos elementos de cuidados sencillos. Para la zona que ya contaba con plantas (todas de floración espectacular) optamos por un elemento que repetido otorgara homogeneidad, verticalidad y un telón de fondo verde, Pseudosasa japonica, un bambú de tallo finito y hoja verde muy ancha. En cambio, para las jardineras optamos por aromáticas, en la zona de comer, y arbustivas en la zona de estar. 



En una de las visuales más importantes que existen desde la vivienda colocamos el único árbol de toda la actuación: un membrillero. Lo elegimos por ser un árbol que da frutos, algo que nos apasiona, por sus bellas hojas y, sobre todo, porque al ser un árbol de hoja caduca transmite estacionalidad. Nos parecía muy importante para este jardín, ya que con ese gesto aportábamos la variable tiempo a un espacio que empezaría a ser vivido de verdad. 



Por último, revestimos los alcorques con grava blanca para que los bordes respiraran con más fuerza frente al gris del solado. Ha sido un acierto porque da muchísima luz al conjunto.
¡Esperamos que os guste!



cornus en invierno